La paradoja del reciclaje en Til TIl

En Chile se generaron 21, 2 millones de toneladas de desechos en 2016. Con la nueva ley de Responsabilidad Extendida al Productor se busca impulsar el reciclaje en Chile. Para esto, los expertos difieren sobre si Chile podrá hacerse cargo de la reutilización de los residuos respecto a la capacidad instalada que actualmente existe. Además, algunos señalan que la localización de las plantas podría generar conflictos con las comunidades aledañas

En el kilómetro 54 de la ruta 5 norte, arriba a la derecha, un cartel azul señala “Rungue, Retorno”, el que indica la salida que llega al pueblo que pertenece a la comuna de Til Til, la más al norte de la Región Metropolitana, que colinda con la V región. Al tomar la salida y recorrer medio kilómetro hacia el este, comienzan aparecer casas pareadas que albergan a las 200 familias de Rungue.

Es medio día de un viernes de diciembre y una voz por alto parlante dice: “Felicitaciones por su excelencia académica” seguida por eufóricos aplausos que se escuchan desde la entrada del pueblo, el que se extiende cuatro cuadras de este a oeste y seis de norte a sur. Es la Escuela básica G345 Rungue que celebra la premiación de final de año de sus 141 alumnos.

 La comuna de Til Til cuenta con más de 20 empresas de pequeño y gran tamaño, entre ellas destacan dos relaves mineros, una procesadora de Cerdos, un relleno sanitario y una cementera. Las localidades más afectadas son Rungue y Montenegro. “El mal olor es permanentemente en el pueblo, se da en la mañana y en las noches.

El olor depende del viento porque estamos rodeados de empresas como el relleno de KDM, Rilsa y Aguas Andinas”, señala Jimena Muñoz (45), vecina que es parte de la organización Acción Ambiental y Salud de Rungue, quien ha vivido siempre en la zona.

Un nuevo vecino

El pasado 29 de diciembre de 2016 el proyecto Centro Integral de Gestión de Residuos Industriales(CIGRI) fue aprobado por la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región Metropolitana por votación unánime, la que se instalará a 3 kilómetros de Rungue. El proyecto se enmarca en la necesidad de aumentar la capacidad del país de revalorizar y eliminar los elementos prioritarios que se establecen en la nueva ley de Responsabilidad Extendida al Productor (REP) que comenzará a regir el primero de enero de 2021.

CIGRI recibirá cuatro de los siete productos prioritarios establecidos por la ley: pilas, baterías, aceites lubricantes usados y envases. A estos se incluirán otros elementos como equipos de limpieza, lavado de gases, tubos fluorescentes, riles alcalino, entre otros. No recibirá residuos explosivos, radioactivos, biológicos ni biodegradables.

 Las autoridades de la Región Metropolitana señalaron la necesidad de crear una nueva planta de residuos industriales, ya que la infraestructura de Hidronor, ubicada en Pudahuel, está cercana a su capacidad máxima. Tras esto, en Til Til se llevaron a cabo manifestaciones y llegaron a diferentes instancias para que el proyecto no continuara. Actualmente hay un recurso de reclamación en Tribunal de Medio Ambiente.

“Nosotros estamos apelando a la irregularidad de la evaluación medio ambiental del proyecto. Buscamos que se invalide, se rechace su instalación”, señala Katherine Rojo, encarga de Medio Ambiente de la Municipalidad de Til Til. Por este recurso, no pueden construir la planta hasta que se tenga una resolución

Más modernos, más residuos

Según informes del Ministerio de Medio Ambiente, el año 2016 en Chile se generaron cerca de 21,2 millones de toneladas de residuos, de los cuales un 97% fueron catalogados como no peligrosos y un 3% como peligrosos. Del primer grupo, el 76% fue eliminado y el 24% valorizado o reutilizados.

Javier García, consejero de la misión chilena frente a la OCDE en materia de medio ambiente, señala que “es necesario que existan maneras para aumentar la recuperación de materiales y su reciclaje. En términos generales, en Chile solo un 10% son recuperados, el 90% restante va a disposición final”, los que son destinados principalmente a rellenos sanitarios y vertederos.

 Según el Ministerio, hay que evitar la disposición final de los residuos y disminuir la cantidad de rellenos sanitarios en el país, en los que la basura no puede ser reutilizada. Por esto, Chile apuesta por una política de valorizar los residuos.

En junio de 2016 se publicó en el diario oficial la ley N° 20.920, la Responsabilidad Extendida del Productor (REP), la que tiene como objetivo “disminuir la generación de residuos y fomentar su reutilización, reciclaje y otro tipo de valorización, a través de la instauración de la responsabilidad extendida al productor […] con el fin de proteger la salud de las personas y el medio ambiente”, según lo señalado en la misma ley.

Productos prioritarios

En el país no hay fábricas que hagan baterías, sino que son importadas de países como Colombia, Corea del Sur, México o Bangladesh, “hacerlas acá sería muy caro porque la electricidad es cara, por lo cual te quedaría un producto costoso y no podrías competir con los precios del mercado. Por esto es que importamos 340 mil unidades anuales al país. Algunas pesan 2,5 kilos y otras pueden llegar a los 55 kilos”, señala Mauricio González, Product Manager de la línea de baterías RTC Gildemeister, las que están incluidas en la lista de los productos prioritarios de la ley REP junto a aceites lubricantes, aparatos electrónicos y eléctricos, envases y embalajes, neumáticos y pilas.

Gildemeister tiene la empresa Ecovalor que actualmente se encarga de retirar chatarra de sus principales clientes los que deben pagar por kilo de residuos. Tras esto, les entrega un certificado de disposición final de los productos que señala que son una empresa verde porque fomenta el reciclaje. El objetivo es que en 2021 este sistema de gestión esté operativo para permitir que la empresa cumpla las metas que se establecerán.

Desde la compañía consideran favorable la implementación de la ley y el país cuenta con la capacidad instalada para poder reciclarlas, sin embargo ponen énfasis en que se debe abrir el mercado de exportación.

Actualmente, la única planta recicladora es Recimat ubicada en Antofagasta. “En Chile existe un cierto monopolio de estos residuos, porque no está permitido exportar, la única planta que tiene la infraestructura es la del norte. Si queremos que se le dé un buen uso a este residuo, es necesario que se permita exportar a otros mercados”, menciona González.

Una situación similar tiene la empresa Samsung. Actualmente solo reciclan los residuos que se generan al interior de la industria, no hacen un tratamiento post consumo. “Estos residuos los enviamos a una empresa que se llama DEGRAF que es la encargada de hacer el tratamiento y valorización de los productos electrónicos”, dice Germán Saenz, gerente de asuntos corporativos de la empresa.

Desde la Cámara de Comercio de Santiago se están preparando como rubro para la implementación de la ley. Además, dicen que Chile si cuenta con la capacidad disponible para reciclar estos materiales

Un escenario difícil

Un litro de aceite lubricante usado derramado puede contaminar un millón de litros de agua. Se compone de una mezcla entre aceites derivados del petróleo más aditivos. Por su alto impacto negativo es que se encuentra dentro de los productos prioritarios,pero al ser el único material líquido se hace difícil transportarlo.  La empresa Enex, bajo la marca Shell, señala que al enfrentarse a altas temperaturas, los componentes químicos varían y se transforma en un residuo peligroso que debe ser manejado con cuidado.“Actualmente el material no se reutiliza, sino que se quema en las cementeras, lo que lo hace altamente tóxico porque es un hidrocarburo y libera energía. El uso que se le da es bien básico y lo que busca esta ley es que se dé un mejor uso a este residuo”, dice Justo Verdejo, Subgerente de ventas de lubricantes de la compañía.

 Shell junto a otras siete empresas del rubro, como Petrobras, Chevron e YPF, crearon el grupo CELA, un consorcio de empresas de lubricantes las cuales están buscando las medidas que les permitan responder a las metas que tendrán desde 2021. Sin embargo, en CELA no se encuentra el principal actor del rubro que es Copec.

 Desde la organización afirman que el país cuenta con la capacidad instalada para hacerse cargo del lubricante usado, además, al ser un derivado del petróleo tiene un valor intrínseco y existe un mercado para su reutilización.

Una situación totalmente distinta tiene el mercado de los neumáticos. Por la existencia de un alto número de “cementerios de neumáticos” clandestinos, es que fue incorporado en la ley.

Claudio Pinto, Product Manager de Comercial SP neumáticos, dice que se han reunido como gremio y conformaron la Asociación Gremial de Chile Neumáticos, la que ha buscado instancias para que la ley pueda implementarse sin mayores problemas en el país. A diferencia de los otros productos, señalan que en Chile no está la capacidad para hacerse cargo de las metas que les pondrán como rubro.

Actualmente, se puede reciclar 20 mil toneladas de neumáticos, entre tres plantas a lo largo del país, y 10 mil de exportación. A pesar de que son cifras altas, Chile importa alrededor de cinco millones de toneladas anualmente, número que aumenta un 10% cada año.

El próximo año harán el segundo Acuerdo de Producción Limpia (APL) que será un piloto de exportación de 350 toneladas de neumático usados. “Necesitamos exportar porque Chile no da a basto. Debemos ver la factibilidad para poder cumplir con lo que se nos exigirá en algunos años. Hoy día la exportación de neumáticos se rige por un sistema complicado y, finalmente, no es un producto peligroso, no pierde sus propiedades desde que es nuevo y usado”, señala Pinto.

Además, como gremio buscan cambiar la ley de carreteras e incluir el asfalto de caucho, el cual después de las cementeras es la segunda opción mundial que demanda más neumáticos fuera de uso. Este asfalto tiene la capacidad de adaptarse mejor a un sismo, disminuye el ruido y permite un mejor agarre por parte del auto. Por último, agregan que el precio de los neumáticos aumentará un 10% de su precio original, el cual irá para el sistema de gestión y no a la empresa.

Más residuos, más plantas recicladoras

Las autoridades ambientales señalaron que el país no contaba con la infraestructura suficiente para hacerse cargo de los residuos industriales, por lo cual dieron luz verde al proyecto CIGRI de la empresa Ciclo Chile quién fue contactada para este reportaje pero no dio declaraciones. En su página oficial mencionan que buscan entregar una solución local y segura a la situación de vulnerabilidad ambiental de la zona central del país, causada por el aumento en la generación de residuos industriales, mediante el tratamiento, revalorización y disposición de los residuos generados. CIGRI recibirá los residuos industriales entre Antofagasta y Concepción.

 La planta será instalada a tres kilómetros de la localidad de Rungue, en el sector de “Los Ciruelos” que es catalogado como terrenos cinco y seis que corresponden a zonas en las que está permitido construir este tipo de industrias según en el Plan Regulador Metropolitano. Será la primera en traer tecnología extranjera y contar con estándares de seguridad superiores a los actualmente exigidos en la normativa, como un sistema permanente de detección y localización de fugas, lo que lo convierte en el pionero en Chile en implementar esta tecnología a la industria sanitaria, con el objetivo de garantizar la protección efectiva del agua subterránea. Otra novedad es que una vez cerrado el centro, se realizará un control y monitoreo ambiental por 50 años, lo que supera en 30 el plazo exigido por la normativa vigente.

 Esta planta contará con 43 hectáreas y una inversión de 85 millones de dólares para procesar tres millones de metros cúbicos de residuos industriales. Se estima que 45 camiones transitarán diariamente al centro durante 29 años.

La comuna recibirá anualmente el 7% de las utilidades del proyecto, que serán alrededor de 50 millones de pesos. Damian Tomic, gerente general de la empresa Ciclo Chile, señala que buscan crear una corporación que sea dirigida por los vecinos para lograr una participación activa y que definan en qué se ocuparán los recursos. No tratarán de manera directa con el municipio.

 En una entrevista menciona que “hoy el único actor entre la tercera y la octava región, es Hidronor el cual tiene una capacidad útil muy limitada, que genera la urgencia de que se desarrolle un nuevo proyecto que continúe la prestación de este servicio. Desde el punto de vista normativo, son dos países distintos los que regularon y rigieron la instalación de esa empresa y los que aprobaron nuestro proyecto”.

Problemas de salud en la población

 Aumento explosivo de casos de cáncer, desprogramación celular, mutaciones y malformaciones fetales son los principales riesgos a la salud que podrían tener los vecinos del sector según el informe toxicológico del Dr. Andrei Tchernitchin, presidente del Departamento de Medio Ambiente del Colegio de Médico. Esto se debe a la exposición permanente de arsénico, plomo, cadmio, mercurio y manganes.

 Según el informe, uno de los principales problemas del proyecto es que el procesamiento y almacenaje de agentes tóxicos y su disposición final son incompatibles con la cercanía de los relaves enterrados por Refimet en los años 90, los que se encontraban debidamente impermeabilizados, sin embargo infiltró las napas y aguas superficiales contaminando el sector. “El relleno de CIGRI no es común. Recibirá residuos industriales peligrosos como pilas y baterías agotadas de la minería, hidrocarburos y un sin fin de otros elementos. ¿Por qué Til Til se tiene que hacer cargo de casi la producción nacional de esos residuos?”, dice Katherine Rojo, encargada de medio ambiente de la municipalidad, quien agrega que estos elementos se van a transformar en un nuevo pasivo ambiental que interactuará con otro que dejó la industria minera con Refimet en la década de los 90, lo que perjudicaría la calidad de vida de los habitantes de Rungue y Montenegro.

Escucha la entrevista de Katherine Rojo

 

Desde el municipio señalan que una de las justificaciones de la implementación del proyecto es que se acabará la vida útil de Hidronor en Pudahuel, pero el año pasado el gobierno entregó ampliación de disponibilidad a la planta.

Respecto a la creación de nuevas plantas o alargar la vida útil de instalaciones antiguas, Estefani Contreras, coordinadora de proyecto la empresa Soluciones de Gestión Ambiental, señala que en ambos casos tendrán que someterse al Sistema de Impacto Ambiental que rige con las leyes actuales, por lo cual no hay una diferencia sustancial en ambos casos. Si la antigua no cumple con ciertos requisitos deberá invertir en eso.

 “¿Dónde está el fuerte de la industria minera? En el Norte Chico, entonces eventualmente Til Til se podría transformar en el relleno sanitario de medio país. Es deber del Estado velar por la equidad y acá están vulnerando el derecho de vivir en un ambiente libre de contaminación”, dice Rojo.

“Tenemos los días contados”

 “Me levanto todos los días a las 7:00 AM, abro la ventana y lo primero que respiro es un olor hediondo, como de excremento de animal”, dice Jimena Muñoz, habitante de Rungue. El año pasado la comuna de Til Til se movilizó por la aprobación del proyecto Cigri.

Los vecinos aseguran que la empresa escuchó sus inquietudes y estuvo abierta al diálogo, a pesar de esto el temor de la gente es que “nada es seguro. Puedes tener un buen proyecto, pero nadie puede predecir la naturaleza y podría ver una falla lo que lo hace riesgoso. Imagínate la piscina se rompe por un terremoto, la contaminación concentrada que habría sería desastroso para nosotros”, dice Sabina vecina del sector.

 Ambas señalan que la desconfianza de los vecinos se da por la contaminación que dejó la empresa Refimet especialmente en el embalse. “Antes podías nadar ahí, pero ya no se puede porque está totalmente contaminado. Los animales beben de esas aguas y no sabes si te lo puedes comer”, dice Herna González habitante de Rungue.

El director de la Escuela Básica G345 Rungue, Denis Guerrero, menciona que en agosto de 2016 recibieron un purificador de agua, lo que ha hecho que disminuya la cantidad de niños ausentes en el colegios. “Antes faltaban entre siete u ocho niños y a las diez de la mañana ya estabas llamando al apoderado para que los retirara porque tenían problemas estomacales. Actualmente son entre uno y dos niños al día”, asegura el director.

Escucha la entrevista de Denis Guerrero

 

 El ministro del Medio ambiente, Marcelo Mena, lo invitó a una reunión junto a otras escuelas y se trataron problemas de contaminación en el país. “Yo pedí la palabra y dije que estaba en el lugar incorrecto. Me invitaban a mí, por parte del ministro del Medio Ambiente, y él nos daba una apuñalada por la espalda porque fue uno de los que firmó para que se instalara Ciclo, conociendo nuestra realidad y lo que los vecinos pensábamos. Lamentablemente tenemos nuestros días contados acá”.

¿Zonas de sacrificio?

 El consejero chileno frente a la OCDE en materia de medio ambiente, Javier García, enfatiza que es necesario que Chile busque maneras de aumentar la capacidad de recuperación de materiales, el problema que actualmente existe es en la localización de las instalaciones.

 “Hay fallas en nuestro sistema de evaluación ambiental. No se hace cargo de impactos acumulativos y solo evalúa cada proyecto en su mérito propio, sin mirar qué pasa en la localidad donde se instala y si hay otros impactos que sumen y que incluso puedan potenciarse”, agrega el experto.

 Además, dice que la normativa no contempla como práctica obligatoria la consulta temprana a los habitantes de la zona. “Creo que la consulta con la comunidad antes del diseño del proyecto ayudaría a resolver las inquietudes, anticipar y subsanar problemas que afecten directamente a la comunidad y mejorar el proyecto en su conjunto”, dice García.

 El urbanista Nicolás Parada, menciona que en Chile está la política de Not In My Back Yard que se debe generalmente a la falta de instrumentos y políticas regulatorias de ordenamiento territorial a un nivel más general y que integren de mejor forma las diferentes actividades productivas que se realizan en los territorios.

“La poca integración que existe posibilita la existencia de distintas zonas de sacrificio, donde se concentran estos tipos de proyectos donde vela el principio del “bien común de la mayoría” por sobre las minorías. Esto fomenta la segregación, ya que es difícil que se instalen en comunas de grandes ingresos, es cosa de ver el escándalo que quedo por la instalación de viviendas sociales en Las Condes”, agrega el urbanista.

Experiencias internacionales

Europa genera dos mil millones de toneladas al año, de las cuales 40 millones pertenecen a residuos peligrosos. La gestión de los desechos comienza con la disminución de su generación, a lo que se suma la responsabilidad del productor, la capacidad de reciclado y la revalorización. La eliminación es la última instancia.

El país que lidera el ranking de reciclaje es Alemania en el cual un 70% de la basura se revaloriza. Han hecho una campaña progresiva en relación a la conciencia por parte de los consumidores de la importancia de reciclar.

Desde un punto de vista urbanístico, Parada señala que respecto a la localización de las plantas, debido a nuestra geografía, Japón es un ejemplo al ser un país sísmico. “A pesar de las semejanzas que tenemos, en esta materia Holanda es el país que mejor trabajo en políticas de planificación tiene”, agrega el urbanista.

“Necesitamos como país hacernos cargo de los residuos, no pueden estar tirados en todas partes, pero ¿por qué todas en un mismo sector? Hay lugares que no están poblados que podrían instalarse. Somos personas que queremos vivir sin contaminación”, agrega Jimena Muñoz.

 

Responsabilidad Extendida al Productor (REP)

La ley se sustenta en el principio de Economía Circular que tiene como
objetivo reducir la entrada de nuevas materias primas y no disponer de los
residuos, si no que sean reutilizados. Otro eje que contempla la normativa
es la idea de “el que contamina paga”, que entrega responsabilidad a quien
genera el residuo o pone el producto en el mercado.


La ley se promulgó en 2016, pero entrará en vigencia en 2021. La responsabilidad extendida del productor aplicará a las categorías y sub categorías de aceites lubricantes, aparatos eléctricos y electrónicos, baterías, envases, embalajes, neumáticos y pilas. Todos estos rubros tendrán metas anuales sobre el porcentaje que deben obligatoriamente reciclar.

La cantidad será establecida por decretos supremos y se implementará de forma progresiva.

Los diarios y revistas están dentro de los productos prioritarios, sin embargo,
no cuentan con metas anuales.
Los productores serán los responsables y tendrán que encargarse que un
cierto porcentaje de los productos importados terminen en las plantas de reciclaje. Para esto, la ley establece sistemas de gestión, que pueden ser individuales o colectivos. En el primer caso la empresa es quien se hace cargo de que los
residuos lleguen a la planta mediante sus propias flotas de camiones. Al contrario, el sistema de gestión colectivo consiste en que los productores asumen sus obligaciones de manera conjunta a otras empresas y contratarán a un agente externo que se encargará de transportar los residuos hasta las instalaciones.
Cristian Araneda, miembro de la consultora Chile Residuos, dice que la
ley es un avance importante en la valorización de los residuos porque no se concentra en el final de la cadena, sino que desde que se integran al mercado.
“A pesar de esto, hay otros aspectos importantes que la ley no contempla,
por ejemplo, la disminución de la generación de los residuos. También, la
responsabilidad solo se centra en el productor y no hay incentivos para los
consumidores reciclen”, señala Araneda.

 
¿Dónde quedan las plantas de residuos peligrosos en la Región Metropolitana?
Si pones click en el mapa podrás ver sus ubicaciones